Andrew Bird para nostálgicos

Andrew Bird para nostalgicos

En esos momentos que sientes que estás perdido, el camino ya no es el mismo, el trazo del andar y las calzadas cambian vertiginosamente al compás de la audacia del reloj. Ese que es inmóvil, otras tan rápido como la tortura del pensar y el repensar.

Cada mañana me he propuesto desempolvar discos antiguos, por aquella añoranza a los amigos y los parientes, que han tomado otros rumbos para mejorar su destino. Hoy me tocó en este ritual melódico: Andrew Bird, sí el multiinstrumentista de Chicago.

La sonoridad que emite su voz, me lleva a una experiencia neoswing con aires country de toques folk. La delicadeza de cada nota y la explosión de sus líricas en el álbum del 2012, Hands of glory, traen a mi memoria sonrisas, bailes con luz tenue y el metro de Caracas.

Ese soundtrack personal que no para y se activa gracias al efecto catártico de la música. Pues sí, mi jueves o #TBT es de Andrew Bird.

Anuncios

C’est la vie: Renacer

renacer1

Como bien decía el maestro de lo surreal, lo onírico y prescriptivo, Salvador Dalí: “Lo importante es que hablen de ti, aunque sea bien”. El género humano no deja de parlotear, hacer conjeturas a priori, proyectar sus carencias en el juicio eterno y destruir con las acciones. En días pasados, procuré una suerte de aislamiento para pensar, clarificar ideas y deslastrarme un poco de ambientes nocivos.

He notado particularmente la proliferación de los indoctos, la ignorancia se ha tornado en el hilo conductor para unir ghettos, sostenidos en las ansias de poder y la revancha por algún traspié del pasado. Hacer el mal es el nuevo bien y los antivalores son el must, de conducta en cualquier ámbito. Una crisis, no sólo de países fundados en virreinatos, es la nueva forma de ser, de quienes habitamos el planeta tierra.

El morbo por saber de tu vida, la nueva dirección que tomas para salvaguardar la paz y la coherencia con tus preceptos mortales. El canibalismo que tanto hablaba Dalí como metáfora amorosa, se ha vuelto una pandemia que se engrandece, a medida que los bajos instintos gobiernan cada espacio.

Por suerte, he contado con la bendición de conocer a la antítesis de este nuevo hombre. Dentro de la desidia y el entorno de crisis, siempre hay un puñado como tú, que lucha sus propias batallas y se siente tan extranjero en su propia tierra, como tu pensamiento recurrente en algún vagón del metro.

A ese remanente que aún no nos doblegamos ante el secuestro de un sitial para exaltar el “ego”, el cual fue resquebrajado en algún asalto de la inocencia perdida, henos aquí dándolo todo como decía el buen Cheché Díaz.

La inquisición del hombre y sus verdades

Metamorphosis of Narcissus 1937 by Salvador Dal? 1904-1989

Meses, semanas, días, horas, segundos y nanosegundos la búsqueda no cesa, la pregunta, la repregunta, el sondeo, la indagación de quién podría ser tu espejo. Una actuación compulsiva en miras del hallazgo que te dé la perspicacia del anclaje.

La generación de lo público, de la exhibición nostálgica busca por breves momentos la intimidad en el desgaste, en la interconexión, en los nodos que te unen al pasado, el presente y lo que podría ser tu futuro. Con cierta sorpresa la repetición de los patrones de testosterona ha sido una mueca ilusoria.

Historias inconclusas, perfiles domesticados al rechazo y al capricho de revivirlo. Seres disueltos en la fortaleza armada de lo que debería ser, se empecinan en la fortaleza femenina, torre que les da cierta languidez y se retraen en sus costumbres.

Por la boca muere el pez, de la concepción en el pensar se concretan las acciones, de la tozudez se pierden las oportunidades de lograr las experiencias y de cambiar el viraje de nuestras barcas. Sensaciones fraguadas por la imposición de la degradación femenina y la objetivización del mero placer colectivo. Las infofrenias, las manías, las neurosis, la soledad y las obsesiones se hacen uno con la inquisición masculina. Esa caza furtiva de la presa que podría cautivar o no su atención. Los papeles se invierten, las eras se adelantan en los avances y las conductas retroceden algunos siglos.

Complejidad inexistente, solo el mero vacío provocado por las heridas de guerra que nos deja esto llamado vida.

P.D: Increíble pero allí permaneces…

Uno a uno

uno  a uno

Uno a uno sin el dos de por medio,

el medio del ascenso y del descenso,

los días, las horas y los encuentros

Uno a uno sin el dos de por medio,

los miedos ante la novedad,

la terquedad de la meta en los desencuentros

Uno a uno sin el dos de por medio,

la fugacidad del instante,

la creación del uno con la dupla faltante

Uno a uno sin el dos de por medio

una nueva piel, una nueva visión

todos viven anclados al antes

Bleu Velvet

BLEU VELVET

Todo giro tiene un designio, toda acción un cálculo, toda palabra una intención y todo egoísmo el fortalecimiento de tu debilidad acuestas. Protegido bajo la barrera de las exigencias, del resguardo de la apatía y de la vulnerabilidad no aparente, causas hastío, fatiga y  desinterés.

Enfilaste la batalla a tu terreno de omisión, de excusas  y palabrerías  ilusas.  El desenlace repetitivo, la desaparición nada sorprendente, la tibieza conductal, el desapego habitual y tu desequilibrio residual.

Admirado por muchos, odiado por otros, aborrecido e insignificante en el marcaje. Títulos en lengua inglesa, habilidad en un sólo campo, amateur en lides en las que el tiempo no hizo mella.

Palabras que no produjeron un cambio, tarjetas de solicitud de tiempo extra, jugada resabida, preparación de la fachada social, figuras externas opuestas a tu moldeado excesivo a los convencionalismos.

Rodeado de infantes siempre serás el rey de la ceguera entre gente impresionable.

Tácticas similares

dalí

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Benedetti
He conocido verdaderos estrategas, más cuando se trata de aplicar el arte del engaño acoplado a la perfección, mezclando eso sí algunas de sus deficiencias freudianas, de relación de poder entre el conocimiento que se le da a otro y el aprendiz. No me canso ante el género humano y sus recovecos.
Fin del ciclo

Encuentros (Completo)

en

Me encontré con mi amiga.  Ambos pasábamos por el mismo momento triste. De esas tristezas rutinarias que juntan en un café cualquiera, a un par de seres con vidas promedio, contando historias cotidianas, convertidas en brutales tragedias que parecen tener importancia. Hablamos de un par de pesares amorosos, que entre risas camuflaban el ligero vacío del que nos habíamos hecho víctimas.

Como todo un pseudo gurú de librería, le solté mi plan de acción.  Hace un rato venía leyendo al respecto, y estaba simplificando una manera de engañar al karma.  Estaba seguro que merecía lo  que estaba viviendo y todo se resumía a un perfecto historial de “hijo de puta”, con honores cum laude, metódicamente clasificado y archivado en los juzgados kármicos.

Mi plan era sencillo.  Intensificaría mi dolor a una escala intolerable (intolerable también para el resto del mundo) durante la siguiente semana, esto traería como consecuencia la neutralización de mi karma.  Sólo tenía que encontrar la manera de sentir ese dolor de muchos años, en poco tiempo.  Lo tenía prácticamente manejado.

Al balancear mi karma, estaría listo para conectarme profundamente y construir una nueva experiencia, donde, en paz con el Universo, le pediría exactamente todo lo que me faltó.

Su cara perpleja y un dejo de escepticismo me llevaron a cuestionarla. – ¿Qué pasa con el plan perfecto?

– Yo no tengo el mismo historial que tú –  y de inmediato vi sentada frente a mi a la auténtica mujer cordero, con su suéter de lana y un frío tenebroso que le había hecho merecedora de un desfile de patanes.   Pues no, mi amiga no tenía karma negativo, sólo había sido víctima de las injusticias del azar, que en el fondo dejaba abierta una posibilidad infinita.  El balance kármico estaba a su favor.

Con una sonrisa casi irónica le propuse que sufriera por última vez, generando un dolor tan fuerte que hiciera al universo voltear hacia ella, y concederle justo lo que merecía.   Era un chantaje emocional al mismo universo, era una táctica baja, pero al parecer bastante eficaz.   Nos fuimos contentos recordando que no estábamos mintiendo, sólo exagerando.

Armados de valor leímos un fragmento de la Emma Zunz de Borges.

“La historia era increíble, en efecto, pero se impuso a todos, porque sustancialmente era cierta. Verdadero era el tono de Emma Zunz, verdadero el pudor, verdadero el odio. Verdadero también era el ultraje que había padecido; sólo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios”.

Y en efecto nuestro dolor era increíble, pero sustancialmente verdadero.  Sólo eran falsas las circunstancias, el momento, y sobre todo: El objetivo.

Al cabo de dos semanas nos volvimos a encontrar.  Ambos destruidos, como personajes de un drama postguerra.  Las ojeras, las lágrimas secas en las mejillas, los ojos de películas viejas, todo era una muestra latente de que la primera fase del plan había funcionado.  Procederíamos a consumar el chantaje, tomaríamos lo que se nos había negado.

Casi sin hablar nos despedimos.  Nos volveríamos a ver, y esta vez con una sonrisa.

TERCER ENCUENTRO

Las cosas no pueden ir mejor.  Por un momento dudé, pensé que era otro de mis delirios.  estaba a punto de tirar la toalla y de repente me llega un mensaje de texto: Tengo tres meses sin verlo, y la verdad entendí que el Universo me está preparando para algo mejor.

El número era desconocido, por un momento me extrañé e incluso me tomé el tiempo para tratar de recordar si se trataba de un viejo número olvidado en mis mudanzas.  No lo encontré en mi austera base de datos, no sin antes aventurarme a escribir una típica bromita: Pues conozco al Universo, y dice que no soy tan “mejor” como esperas.

Para no hacerte la historia larga, nos estuvimos mensajeando toda la tarde, y de repente me lanza un: – tanta plática me dio sed –  A lo que respondí: – Me cuelgo la guitarra, vuelo y voy a verte –

 Hubo acción inmediata, cada sorbo era un beso, cada palabra era un beso, y cada beso una explosión.  Desde ese día, esta es la primera vez que estoy sin ella, y aunque suene bastante extraño, me siento feliz.

El Universo me cumplió el capricho.  Por cada cosa mala que viví, esta chica responde con una maravilla.  Lo único malo era que vivía lejos, y aunque no lo creas, se muda la próxima semana, no conmigo obviamente…

– ¡Eres débil y cobarde! –  Interrumpí  mis palabras al escuchar ese grito, apenas volteé a ver su cara por primera vez después de saludarla, y pude notar una expresión completamente similar a la de nuestro segundo encuentro. Algo había fallado y las lágrimas no eran el peor síntoma.

Medité en silencio sin saber como romperlo.  Soy débil y cobarde.  ¡Claro! por eso mi plan había salido a la perfección, no habría podido soportar lo contrario.

Ella rompió el silencio.  Mencionó a dos galanes con el mismo ligero vacío con el que bromeamos en nuestro primer encuentro.  El primero resulto casado, y el segundo sencillamente no resultó.  En la inquieta espera mi amiga había vivido dos de sus peores experiencias, superando además a las anteriores en muerte prematura.

No tenía otra opción, no sólo por lo que sentía mi amiga, sino porque no quería que nada salpicara en mi prematura felicidad.  Mi egoísmo me obligó: – Vamos a hablar con el Universo – 

EN LA CASA DEL UNIVERSO

YO: Universo

Universo: ¿Quién es?

YO: ¡Soy yo!

Universo (Con tono estreñido): Bah, que gran sorpresa, ¿Qué quieres?, estoy en el baño.  Este año hubo mucha mierda en el mundo y justo ahora estoy encargándome de devolvérsela.

YO: Necesito hablarte

Universo: Deja de joderme, ya te di lo que querías.

YO: Se trata de mi amiga

Se extrañó de mi inusual filantropía y se metió en mi cabeza como buscando la historia, se notaba que no quería escucharme más.

Con una voz preocupada y un gesto de “me equivoqué, pero no puedo hacer nada”, trató de justificarse:

–       Issssshhhh, ¿por donde empiezo?, mejor dicho, ¿por donde termino?, tu amiga tiene un caso de lo que en el Sindicato Universal nos gusta llamar “Inconsistencia de incompatibilidad kármica”. –

Mi cara dibujaba un perfecto signo de interrogación, que con cada palabra variaba, a veces exclamaba.  Sin embargo lo dejé continuar.

–       Tu amiga acumuló una cantidad incuantificable de karma positivo, para neutralizarlo accediendo a su pedido, necesitaría una persona que lamentablemente ahora no tengo en stock .  Por desgracia cada vez es más difícil encontrar este tipo de elementos. Además, depende de la época, porque los individuos con karma positivo tienden a ser altamente masoquistas enfrascándose en relaciones que lo único que les generan es una brecha kármica mayor.  Lo entenderías mejor si fueras el Universo –

¿Eso quiere decir que no hay nadie tan bueno como ella?

– Técnicamente si, pero operacionalmente no.    Es que no es tan sencillo, pero para compensar su petición le estoy enviando tres de menor denominación, es un intercambio injusto, pero funciona en mis auditorias. Por cierto, le falta el tercero. 

¿Qué carajo, me estás jodiendo ahora tú?, eres el universo, en teoría no hay nada más poderoso.

– CÁLLATE Y ESCUCHA – Me interrumpió – Si hay algo más poderoso que yo, estúpido autocompasivo.  ¡TÚ!

Cuando reaccioné estaba sentado justo al frente de mi amiga.  Y apenas pude entender lo que el pesado Universo me había tratado de decir.

La miré como nunca antes la había visto, tomé mi celular y le escribí una sencilla despedida a la chica “perfecta” que había obtenido como chantaje.  No la volvería a ver, al menos no por ahora.

Entendí que lo mejor era convertirme en ese tercero para mi amiga, esa última entrega que le correspondía, el universo le dabaun “mejor malo conocido”, sólo que en esta oportunidad estaría con ella hasta que encontrara ese “bueno por conocer”.   No era un sacrificio, era un designio personal.  Ahí comprendí que podía ser más poderoso que el mismo Universo.

Vía: http://findingpepperland.blogspot.com/

El gran Pedro Serrano me vuelve a sorprender, aunque estés por esos lares mexicanos nos debemos par de tequilas y una conversación astral. Te adoro