La elegía

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Mientras no caí rendida en los brazos de Morfeo, tuve la oportunidad de sintonizar una excelente película en el canal A&Entertaiment, de la cual admito no pude dejar de ver siquiera un segundo: La Elegía de la directora española Isabel Coixet, este filme narra la historia de un reconocido profesor de literatura (Ben Kingsley), que seduce con su intelecto y charm particular a sus estudiantes más atractivas; siempre al asecho y cuidadoso de entregarse por completo, sufre un revés en su condicionamiento social  al conocer a una joven cubana, interpretada magistralmente por Penélope Cruz.

Una historia muy parecida  a la  realidad, tanto que uno puede palparla en cada esquina, corazones insensibles que abogan por el amor propio, miedo a la entrega y la eterna inmadurez, sobrecogen al hombre hasta llevarlo a la vaciedad inicua del ser en su máxima expresión.

De la película:

Solo la catalana Isabel Coixet podía realizar una conmovedora y profunda versión cinematográfica de Elegía, el libro de Philip Roth cuyo título en inglés es The dying animal. La directora conversó muchísimo con Roth para entender su particular visión sobre un profesor, interpretado por Ben Kingsley, que descubre que la mayor sorpresa de la vida es la propia vejez. Kingsley se niega a envejecer rodeándose de belleza (mujeres, arte, poesía), pero su corazón ya está muerto. Llega Cruz como Consuela (bastante alegórico el nombre por cierto), para enseñarle por primera vez en su vida lo que es el amor y él la deja ir, sin saber que ella realmente lo amaba. “Dos años, dos años he esperado por esta llamada”, dice Kingsley cuando se da cuenta de que todo el tiempo lo único que había anhelado era escucharla.

Es una película íntima, con escenas intensas y diálogos hermosos, y una dirección artística de primera. Coixet afirmó después del estreno en la Berlinare que «’Elegía’ es una película honesta porque no pide disculpas por los deseos sexuales».

Basada en el libro de  Philip Roth:

El protagonista de esta intensa crónica sobre el paso del tiempo es alguien que descubre la terrible realidad de la muerte en las playas de su infancia, que triunfa en su carrera como publicitario, que fracasa estrepitosamente en sus tres matrimonios y que, en su vejez, reflexiona sobre el deterioro físico, el arrepentimiento y la necesidad de aceptar la inanidad de su propia existencia.

***Con gran agrado recomiendo esta producción cinematográfica, no apta para quienes huyen constantemente al análisis y la catarsis, que desprenden las obras bien pensadas.

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