séptimo sello

«Septiembre, el que escape del derrumbe tiene buena suerte».

.

Junio:  del latín Iunius, mes de Juno)

Este mes era el cuarto en el primitivo calendario romano y recibió el nombre que lleva según algunos en honor de Junio Bruto fundador de la República romana, mas otros creen que era llamado así por estar dedicado a la juventud y no falta quien opina que tomó su nombre de la diosa Juno.[1]

En iconografía, se le representa bajo la figura de un joven desnudo que señala con el dedo un reloj solar para dar a entender que el sol empieza a bajar y teniendo en la mano una antorcha encendida como símbolo de los calores de la estación.[1]

La piedra de junio es la perla, y su flor, la rosa.

Juno: Hay una probable etimología para Juno en la raíz protoindoeuropa *yeu-, ‘fuerza vital’. Aunque tal derivación podría ser consistente con un origen como Diosa Madre, es más probable que esta raíz se usara en el mismo sentido que otras palabras latinas derivadas de ella, como iuvenis (‘hombre joven’, con derivados tales como «juvenil» o «rejuvenecer»), lo que implicaría que la naturaleza de Juno anterior al sincretismo de la mitología grecorromana era más cercana a la Diana como diosa doncella de los nacimientos o la partería. Sin embargo, la absorción romana del mito griego reemplazó características primitivas de Juno con otras de Hera, extendiendo su dominio del nacimiento al matrimonio y promocionándola al papel de esposa de Júpiter y reina de los dioses. También podía arrojar rayos como éste.

Anuncios